domingo, agosto 10, 2008

El milagro de Candeal

Hace unas semanas, ante un enorme barco de sushi, una buena amiga me recomendó esta película que rodó Fernando Trueba en 2004 en Salvador de Bahía. A caballo entre el musical y el documental, reúne a figuras de la talla de Carlinhos Brown, Bebo Valdés, Marisa Monte o Caetano Veloso, entre otros, para contarnos la historia de un sueño de esperanza. La música como salvación.
Esta amiga se encuentra ahora allí, en Brasil. Conociéndola supongo que habrá visitado la escuela de música y hasta habrá hablado con Carlinhos en persona, de haber coincidido con él :)

Disfruten.


martes, enero 08, 2008

Una dedicatoria

Quiero dedicar esta entrada a una buena amiga a la que quiero mucho, que en un par de días cruzará de nuevo el charco para visitar un país de ensueño. Va acompañada de una amiga y esto es para que se vayan ambientando, aunque desde luego no es lo más interesante, sí que tiene su encanto y es lo primero que van a ver nada más llegar.
Se trata de una canción que a mí siempre me ha gustado mucho porque ha evocado en mí la nostalgia de un lugar nunca visitado.
Desde aquí, con mis mejores deseos, te envío un abrazo muy fuerte.

martes, agosto 14, 2007

¿A que no sabían esto?

Hay una canción compuesta en 1931 por Herman Hupfeld para un musical de Broadway titulado Everybody's Welcome. Empieza así:

This day and age we're living in
Gives cause for apprehension
With speed and new invention
And things like fourth dimension.

Yet we get a trifle weary
With Mr. Einstein's theory.
So we must get down to earth at times
Relax relieve the tension

And no matter what the progress
Or what may yet be proved
The simple facts of life are such
They cannot be removed.]

¿Aún no lo adivinan? ¿Y si les pongo la estrofa siguiente?

You must remember this
A kiss is just a kiss, a sigh is just a sigh.
The fundamental things apply
As time goes by.

Sí, amigos. Muy poca gente conoce el principio porque en la película no lo incluyen. Aquí un enlace a la letra completa y a un archivo de sonido en el que se escucha la canción completa cantada por Dooley Wilson.

Y por supuesto...

Que lo disfruten.

sábado, agosto 04, 2007

Contigo

El otro día estábamos un grupo de amigos tomándonos unos copetines y charlando en una conversación de esas sin rumbo que van saltando al azar de un tema a otro, hasta que, inevitablemente, alguien mencionó el tema del amor y la vida de pareja. La pregunta que se nos planteó era qué esperaba de la vida cada uno de nosotros en relación al amor. Unos empezaron a hablar de fidelidad, otros de confianza, de complicidad mutua, etc. Entonces yo me acordé de esta canción de Sabina y cuando me tocó el turno anuncié casi solemnemente: «yo sólo pido una cosa, y es que mueran por mí.»


martes, julio 31, 2007

Todo se transforma

Miren qué canción más bonita. Para quienes no conozcan a Jorge Drexler, ya va siendo hora, en youtube tienen algunos vídeos de sus canciones más conocidas. También en las redes p2p pueden encontrar mucho material. ¡Y luego, a sus conciertos, que es de lo que vive realmente, como todos los músicos!


viernes, julio 20, 2007

Va, vis et deviens

Quiero aprovechar esta entrada para recomendarles una película. Probablemente algunos ya la hayan visto, aunque no es de las más taquilleras. Sin ser cine independiente ni de autor, ni siquiera cine minoritario, aunque Radu Mihaileanu no es un nombre muy conocido en españa -tal vez lo sea en Francia y en Israel, no lo sé-, se trata de una película más propia de los Renoir que del Yelmo.
Cuando aún planeaba un viaje a Israel para este otoño, empecé a descargarme documentales, y sobre todo películas que fueran de esa nacionalidad -paso previo a la visita a un país es acercarse lo más posible a su cultura- y me topé con esta joyita.
¿Cuántos de ustedes sabían que existen judíos negros? En realidad, una visita al Museo de la Diáspora, en el Campus de la Universidad de Tel Aviv, muestra que el judaísmo tiene múltiples semblantes. No se limita a los askenazíes, judíos centroeuropeos (hablantes de yidish) que nos presentan en las películas sobre la Shoah (el holocausto) y a los sefardíes, parte ignorada y olvidada de nuestra cultura hispánica. El judaísmo tiene rasgos asiáticos, indios y también piel negra.
En Etiopía viven los llamados Falashas, hablantes de amárico -una lengua semítica de Etiopía- y seguidores de la Torah, aunque desconocedores del Talmud. Muy probablemente proceden de una comunidad que abrazó el judaísmo hace dos mil años, y la tradición los sitúa como descendientes de la unión entre el Rey Salomón y la Reina de Saba (en este otro blog se comentan éste y otros aspectos).
En 1984 el Gobierno de Israel inicia una operación para "rescatarlos" y llevarlos a la Tierra Prometida. La película narra la historia de uno de estos falashas, un niño de 9 años que en realidad es de origen cristiano, pero que su madre hace pasar por judío para salvarlo de la vida de miseria que le espera en el campo de refugiados de Sudán donde viven. Allí será adoptado por una familia francófona de origen norteafricano.
La película muestra todos los aspectos de la vida y la sociedad israelíes, incluso los más oscuros y deleznables -de los que en realidad no se libra ninguna sociedad- pero por encima de todo destaca en todo momento la presencia de lo humano, lo que trasciende nacionalidades, religiones y colores: la amistad, la solidaridad, el amor... En algunos momentos hace llorar, sin ser una obra lacrimógena. Como buen cine francés (es una coproducción francoisraelí) es un poco lenta, pero se trata de una lentitud que, lejos de exasperar, se agradece porque permite saborear la historia. También cuenta con una banda sonora exquisita.
En resumen, me atrevería a decir que es una de las películas más bonitas que he visto hasta el momento. Por supuesto se las recomiendo.
El trailer corresponde a la versión en inglés (extrañamente no he encontrado el original en francés) y además está doblada también al castellano. Incluyo la ficha técnica.


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viernes, junio 15, 2007

30 años de Democracia

Recientemente se celebraron unas elecciones en las que tuve el honor de aportar mi granito de arena, participando activamente, como tantos miles de ciudadanos, en un trabajo que se ve poco pero que es absolutamente necesario para que el proceso electoral funcione. Me refiero a participar en una mesa.
Mis abuelos no tuvieron jamás esa oportunidad. De hecho sólo pudieron ejercer su derecho al voto en unas elecciones, las que tuvieron lugar hoy hace 30 años y que inauguraron el mejor período de la historia de nuestro país. En memoria de ellos y de tantos otros que no tuvieron la oportunidad de disfrutar de aquello que tanto anhelaron y por lo que muchos dieron la vida...